Acerca de
Si llegaste hasta aquí es porque quieres saber quién está detrás de Estoicontigo, pero también porque en el fondo quieres saber si puedo entender lo que tú estás viviendo. Y antes de contarte mi historia, quiero decirte algo: nada de lo que he aprendido nació desde la teoría, todo nació desde la experiencia.
Acerca de
Si llegaste hasta aquí es porque quieres saber quién está detrás de Estoicontigo, pero también porque en el fondo quieres saber si puedo entender lo que tú estás viviendo. Y antes de contarte mi historia, quiero decirte algo: nada de lo que he aprendido nació desde la teoría, todo nació desde la experiencia.
Mi historia
Soy Natalia Piñón. Divido mi tiempo entre mi trabajo como asesora comercial y mi vocación profunda: escribir y entrenar mentes a través de la filosofía estoica. Mi camino profesional ha sido interesante, no solo porque me volví buena en muchas cosas, sino porque cada experiencia me obligó a conocerme mejor. Descubrí mis debilidades, mis fortalezas, las partes de mí que debía aceptar y aquellas que debía trabajar con disciplina.
He tenido la fortuna de encontrar empleo con relativa facilidad en México, pero también entendí algo duro: lo que fácil viene, fácil se va. Observé ambientes laborales cargados de desmoralización y estados anímicos depresivos que muchas veces se normalizan. No quería aceptar como “normal” algo que claramente estaba dañando mi salud mental y el de las personas. Yo no quise aceptar eso como regla de vida.
Vivo con mis papás, tengo un hermano mayor y tres mascotas que me recuerdan cada día la simplicidad de la vida. Estudié mi licenciatura en Mercadotecnia y después me fui tres meses a Canadá. Ese momento lo viví con tristeza, melancolía y codependencia emocional, cabe resaltar que, nunca había viajado sola, extrañaba mi hogar y me sentía desbordada pero fue justo ahí donde comenzó mi verdadero entrenamiento estoico, cuando reconocí mi dependencia emocional y decidí trabajarla, aprendí a disfrutar mi propia compañía, a fortalecer mi carácter y a cambiar mi percepción. Hoy puedo decir que fue uno de los mejores viajes de mi vida.
Mi historia
Soy Natalia Piñón. Divido mi tiempo entre mi trabajo como asesora comercial y mi vocación profunda: escribir y entrenar mentes a través de la filosofía estoica. Mi camino profesional ha sido interesante, no solo porque me volví buena en muchas cosas, sino porque cada experiencia me obligó a conocerme mejor. Descubrí mis debilidades, mis fortalezas, las partes de mí que debía aceptar y aquellas que debía trabajar con disciplina.
He tenido la fortuna de encontrar empleo con relativa facilidad en México, pero también entendí algo duro: lo que fácil viene, fácil se va. Observé ambientes laborales cargados de desmoralización y estados anímicos depresivos que muchas veces se normalizan. No quería aceptar como “normal” algo que claramente estaba dañando mi salud mental y el de las personas. Yo no quise aceptar eso como regla de vida.
Vivo con mis papás, tengo un hermano mayor y tres mascotas que me recuerdan cada día la simplicidad de la vida. Estudié mi licenciatura en Mercadotecnia y después me fui tres meses a Canadá. Ese momento lo viví con tristeza, melancolía y codependencia emocional, cabe resaltar que, nunca había viajado sola, extrañaba mi hogar y me sentía desbordada pero fue justo ahí donde comenzó mi verdadero entrenamiento estoico, cuando reconocí mi dependencia emocional y decidí trabajarla, aprendí a disfrutar mi propia compañía, a fortalecer mi carácter y a cambiar mi percepción. Hoy puedo decir que fue uno de los mejores viajes de mi vida.
De dónde nace Estoicontigo
Estoicontigo nació cuando entendí dos cosas con claridad absoluta: a qué quiero dedicarme y cuál es mi propósito. Después de vivir experiencias laborales, amorosas y personales marcadas por la inmoralidad, la ansiedad y el miedo al fracaso, comprendí que necesitaba reestructurar mi manera de pensar. Fui observando a muchas personas que viven atrapadas en estrés constante y que estas experiencias lo ven como algo normal. Y yo me pregunté: ¿de verdad tiene que ser así?
Cuando entendí que no quería guardar ese aprendizaje sólo para mí, no quería crear solo un blog, quería formar una comunidad. Si tú también has sentido que algo no está bien en la forma en que vivimos, entonces entiendes de dónde surge Estoicontigo.
De dónde nace Estoicontigo
Estoicontigo nació cuando entendí dos cosas con claridad absoluta: a qué quiero dedicarme y cuál es mi propósito. Después de vivir experiencias laborales, amorosas y personales marcadas por la inmoralidad, la ansiedad y el miedo al fracaso, comprendí que necesitaba reestructurar mi manera de pensar. Fui observando a muchas personas que viven atrapadas en estrés constante y que estas experiencias lo ven como algo normal. Y yo me pregunté: ¿de verdad tiene que ser así?
Cuando entendí que no quería guardar ese aprendizaje sólo para mí, no quería crear solo un blog, quería formar una comunidad. Si tú también has sentido que algo no está bien en la forma en que vivimos, entonces entiendes de dónde surge Estoicontigo.
Empecemos tu entrenamiento en filosofia estoica
Si sientes que algo te está pesando y no sabes cómo sostenerlo, escríbeme y cuéntame qué estás atravesando. A veces el primer acto de valentía es reconocer que necesitas entrenar tu interior. Y si estás aquí leyendo esta sección “Acerca de”, quizá ya diste el primer paso.